Es curioso observar cómo,
de todas las facetas que adornan la personalidad de Gardel en
cuanto artista, la que menos se suele tener en cuenta, tanto por
sus admiradores profanos, como por sus muchos exegetas, es su
condición de prolífico autor, tanto de hermosas
y recordadas letras, como de inolvidables melodías.
Es tanta la emoción que despierta
su interpretación de El Día que me Quieras o de
Sus Ojos se Cerraron, que seguramente no nos permite en ese
momento, tener presente que ambas Obras le pertenecen, en colaboración
en estos casos, con Alfredo Le Pera.
Si bien es cierto que estos autores
crearon algunas de las más bellas canciones que cantó
Gardel, no debemos olvidar que junto con Razzano, compuso más
de cincuenta piezas, generalmente de raigambre campera, entre
las que podemos encontrar algunos tangos.
Es menester recordar, que el dúo
Gardel-Razzano, comenzó sus actuaciones, en los primeros
meses de 1914.
Otras setenta u ochenta obras, cuyo
detalle excede la intención de este Tributo, fueron creadas
en su faz musical por Gardel, en colaboración con una
extensa lista de poetas.
De esa extensa producción,
hemos elegido, en cada caso por algún motivo especial,
las siguientes Obras:
1. Mano
a Mano, con versos de Celedonio Flores
2. Tomo
y Obligo, con versos de Manuel Romero
3. Cuesta
Abajo, con versos de Alfredo Le Pera
4. Mi
Buenos Aires Querido, con versos de Alfredo Le Pera
5. Por
una Cabeza, con versos de Alfredo Le Pera
6. Sus
Ojos se Cerraron, con versos de Alfredo Le Pera
7. Estudiante,
con versos de Alfredo Le Pera y colaboración musical
de M. Batistella
8. Los
Ojos de mi Moza, jota con versos de Alfredo Le Pera
9. Rubias
de Nueva York, fox-trot, con versos de Alfredo Le Pera